El presidente del Poder Judicial del Estado de México, Héctor Macedo García, informó durante un encuentro con periodistas en Toluca sobre una reestructura interna para enfrentar dos de sus mayores problemas: el atraso en los casos y una distribución presupuestal que califican como históricamente injusta.

Ahora, el 86% del presupuesto se canaliza directamente a juzgados, salas y tribunales, dejando en segundo plano el gasto administrativo. Como resultado, el 73% del personal ya opera en áreas donde realmente se imparte justicia.El foco está en la justicia familiar, la más saturada.

Hoy, un divorcio voluntario que debería resolverse en cinco días puede tardar hasta cinco meses. Para reducir esta carga, jueces —que llegan a atender hasta 15 audiencias diarias— contarán con brigadas de apoyo y se impulsará la mediación en línea para evitar que todos los casos lleguen a tribunales.En paralelo, también se endurece el combate a la corrupción.

El nuevo Tribunal de Disciplina Judicial ya abrió 834 investigaciones contra funcionarios, con cerca del 50% de avance. Incluso, ya se concretó el cese definitivo de un servidor público por conductas indebidas.Además, se habilitó un micrositio público donde se podrá consultar a los funcionarios sancionados, en un intento por transparentar el actuar del sistema judicial.

















