A casi ocho años del asesinato de su hijo Kevyn, un joven de 17 años en Atizapán de Zaragoza, Sonia Fonseca continúa enfrentando una lucha incansable en los tribunales para lograr justicia, pero ahora encara un nuevo golpe: una demanda por daño moral interpuesta por el propio agresor, Emiliano “N”.

El crimen ocurrió el 11 de noviembre de 2018, cuando el joven fue asesinado por quien consideraba su mejor amigo tras acudir a su casa a una reunión; para su familia, no solo fue un homicidio, sino una traición devastadora.
Aunque en abril de 2021 un tribunal especializado dictó una sentencia de más de cuatro años de internamiento y el pago de reparación del daño, ésta no se ha cumplido debido a una serie de recursos legales que han frenado su ejecución.

Pese a resoluciones firmes que ordenan su internamiento, el sentenciado no se ha presentado ante la autoridad, prolongando la impunidad. En conferencia de prensa, acompañada por su defensa y la Fundación Delos, Sonia denunció que la nueva demanda busca silenciar su exigencia de justicia, mientras pide el respaldo de las autoridades, incluida la gobernadora Delfina Gómez, para que el caso no quede impune y finalmente se haga cumplir la ley.

















