El diferendo involucra cerca de 700 hectáreas; ejidatarios de Jilotzingo reclaman el reconocimiento de sus límites históricos y respaldan su postura con documentos de dotación ejidal de 1925.
El diputado local Román Cortés, presidente de la Comisión de Límites Territoriales del Estado de México, aseguró que el proceso para resolver el conflicto territorial entre Jilotzingo y Atizapán de Zaragoza se conducirá con imparcialidad, transparencia y apego a derecho. Durante un recorrido de supervisión para verificar los linderos históricos del Ejido de Espíritu Santo, informó que la inspección se reprogramó para el próximo martes, a fin de que las partes involucradas presenten formalmente planos, coordenadas y pruebas documentales.

Por su parte, pobladores originarios y autoridades ejidales de Jilotzingo, encabezados por Eliseo Tovar Flores, señalaron que la disputa comprende cerca de 700 hectáreas, incluidas zonas de los ejidos de Los Realizados y áreas colindantes con los fraccionamientos Sayavedra y Fincas de Sayavedra. Los representantes de la comunidad sostienen que cuentan con documentos de dotación ejidal desde 1925, con los que buscan respaldar la pertenencia histórica de los terrenos.
Ante el diferendo, los habitantes solicitaron que el Congreso del Estado de México ratifique los límites territoriales que consideran correspondientes a Jilotzingo y garantice el respeto a su patrimonio. Cortés llamó a mantener la tranquilidad y afirmó que el caso será analizado mediante criterios técnicos y jurídicos, con la participación de las instancias legislativas y estatales correspondientes. La resolución dependerá de la revisión de las pruebas y los elementos presentados por ambas partes.


















